La Teología menfita y la Piedra de Shabako

Francisco López – Enero de 2003

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La piedra de Shabako

La piedra de Shabako
Fotografía del autor

Sólo existe una copia de la Teología Menfita, una piedra rectangular de 66 x 137 cm, de granito, que se encuentra en el Museo Británico (EA 498) y fue donada por Earl Spencer. La piedra, grabada en 2 líneas y 62 columnas, fue encargada por el rey Shabako (712 – 698 a.C.), gobernante de la XXV dinastía, y pertenecía al templo de Ptah, en Menfis. El relato de la creación está grabado en la segunda parte, a partir de la columna 48 y, en él, Ptah aparece como dios supremo, cuyos sentidos informan al corazón, centro de la conciencia y los pensamientos, que da origen a las ideas y ordena a la lengua que las pronuncie, dando así lugar a la creación a través de la palabra. Ptah crea a Atum, a los 9 dioses de la Eneáda heliopolitana, la tierra, los animales, el hombre, etc.

Detalle de la esquina superior izquierda

Detalle de la esquina superior izquierda

A pesar de que inicialmente se pensó que el texto original pertenecía al Reino Antiguo, actualmente se tiende a creer que es una copia más tardía en la que se introdujeron términos y estructuras antiguas, y en algunos casos similares a las empleadas en los Textos de las Pirámides. F. Junge(1) opina que el texto pertenece a la propia dinastía XXV y el empleo del lenguaje arcaico no es más que un recurso para reforzar la propia importancia del texto. J. Zandee la sitúa en la Dinastía XIX. En cualquier caso, independientemente del origen del texto, si podemos estar seguros de que la idea en sí pertenece a épocas muy antiguas, cuando Menfis era la capital de Egipto y su cosmogonía vivía su mejor momento.

Posiblemente el texto fuese leído por un sacerdote lector, asistido por otros sacerdotes que oficiarían como dioses. La constitución es básicamente narrativa con algunos diálogos entremezclados. Al principio del texto se afirma que es una copia de un texto mucho más antiguo comido por los gusanos (posiblemente escrito en papiro o cuero) y copiado para poder ser conservado. En este sentido posiblemente Shabako tuviese una intención política en la reconstrucción, intentando asegurarse la lealtad de los sacerdotes de Menfis.

Cuando la piedra fue encontrada había sido empleada como rueda de molino por lo que su parte central (columnas 24 a 47) se encontraba perdida y el resto muy dañado.

En la traducción se han incluido los números de líneas y columnas de la piedra, formada por dos líneas horizontales, que cubren toda la anchura y 62 columnas que comienzan en la parte izquierda y numeradas desde la 3 a la 64.

Imagen de "The Philosophy of a Menphite Priest" de J. H. Breasted. Pincha sobre la imagen para verla ampliada y con mayor resolución

Imagen de “The Philosophy of a Menphite Priest” de J. H. Breasted
Pincha sobre la imagen para verla ampliada y con mayor resolución


Dioses que aparecen en el relato: Ra, Ptah, Nun, Naunet, Geb, Horus, Seth, Osiris, Isis, Neftis, Shu, Tefnut, Upuaut, Thot, Nefertum, Atum.

Traducción: La presente traducción está basada en la obra: Lichteim, Miriam, Ancient Egyptian Literature, Vol. 1. Berkeley/Los Angeles, London, 1975.

Detalle de las dos primeras líneas (Fotografía del autor)

Detalle de las dos primeras líneas (Fotografía del autor)

Línea 1: (1,1)

El Horus viviente, que hace propicias Las Dos Tierras, Las Dos Señoras, que hace prosperar Las Dos Tierras, el Horus de Oro, el que hace prósperas las Dos Tierras; el Rey del Alto y Bajo Egipto: Neferkara, Hijo de Ra, Shabako, bienamado de Ptah ‘Sur de su Muro’, que viva como Ra por siempre.

Línea 2:

Su Majestad copió este texto nuevamente en la casa de su padre Ptah [el que está en el] ‘Sur de su Muro’. Lo encontró [Su Majestad] como una obra realizada por sus ancestros, que había sido destruida por los gusanos, de manera que no podía ser reconocido en su totalidad.(2,1) Por eso Su Majestad lo copió de nuevo, para que esté en mejor estado de lo que estaba anteriormente. [Lo hizo] para que su nombre perdure y para que se haga su monumento en la Casa de su Padre Ptah ‘Sur de su Muro’ por toda la eternidad (Dt),(2,2) como obra hecha por el Hijo de Ra [Shabako] para su padre Ptah-Ta-tenen,(2,3) para que pueda ser dotado de vida por siempre.

Columnas:

(3)(3,1) [Rey del Alto y Bajo Egipto] es este Ptah, que es llamado por el gran nombre: [Ta-te]nen [Sur de su Muro, Señor de la Eternidad] — (4) — [el unificador] del Alto y Bajo Egipto es él, este unificador que se alzó como Rey del Alto Egipto y se elevó como Rey del Bajo Egipto. (5) Perdida (6) —‘autocreado’, así dice Atum: ‘quien creó a los Nueve Dioses’.(6,1)

(7)(7,1) [Geb, señor de los dioses, ordenó] que los Nueve Dioses se reunieran con él. Juzgó a Horus y Seth (8) y puso fin a su disputa. Hizo a Seth rey del Alto Egipto en la tierra del Alto Egipto, el lugar en el que había nacido, que es Su,(8,1) y Geb hizo rey del Bajo Egipto a Horus, en la tierra del Bajo Egipto, el lugar en el que su padre fue ahogado, (9) que es ‘La división de la Dos Tierras.’(9,1) Así Horus permaneció sobre una región y Seth sobre la otra y mantuvieron la paz sobre las Dos Tierras en Ayan,(9,2) que es la frontera de las Dos Tierras.

(10a) Dicho por Geb a Seth: ‘Dirígete al lugar en el que naciste’ (10b) Seth: Alto Egipto. (11a) Dicho por Geb a Horus: ‘Acude al lugar en el que tu padre fue ahogado’.(10,1) (11b) Horus: Bajo Egipto. (12a) Palabras de Geb a Horus y Seth: ‘Os he separado’ (12b) — Bajo y Alto Egipto.

(12c) Entonces Geb creyó injusto(12,1) que la parte correspondiente a Horus fuese igual que la de Seth, y por eso le concedió [toda] su herencia,(12,2) porque Horus es el hijo de su primogénito.(12,3)

(13a) Palabras de Geb a los Nueve Dioses: ‘He nombrado (13b) a Horus, el primogénito’(13,1) (14a) Palabras de Geb a los Nueve Dioses: ‘El Único, (14b) Horus la sucesión. (15a) Palabras de Geb a los Nueve Dioses: ‘A este heredero, (15b) Horus, mi herencia’ (16a) Palabras de Geb a los Nueve Dioses: ‘Al hijo de mi hijo, (16b) Horus, el chacal del Alto Egipto —. (17a) Palabras de Geb a los Nueve Dioses: ‘El primogénito, (17b) Horus, el ‘Abridor de Caminos.’(17,1) (18a) Palabras de Geb a los Nueve Dioses:’ El hijo que nació — (18b) Horus, en el día del nacimiento del Abridor de caminos’

(13c) Entonces Horus se quedó en la región. Es el unificador de esta tierra, proclamado con el gran nombre de Ta-tenen, [que está al] ‘Sur de su Muro’, Señor de la Eternidad y así surgieron (14c) las Dos Grandes Magas sobre su cabeza.(14,1) Él es Horus que se erigió como rey del Alto y Bajo Egipto, quien unió las Dos Tierras en el nomo del Muro,(14,2) [blanco] el lugar en el que se unen las Dos Tierras.

(15c)(15,1) Se colocaron el junco y el papiro en la doble puerta de la Casa de Ptah, y Horus y Seth se pacificaron y unieron. Fraternizaron de forma que pudieron cesar sus disputas (16c) en cualquier lugar en el que pudieran existir, siendo unidos en la Casa de Ptah, La ‘Balanza de las Dos Tierras’ en la que el Alto y Bajo Egipto se pesaron.

Esta(16,1) es la tierra (17c) — el sepelio de Osiris en la Casa de Sokar. (18c) — Isis y Neftis sin demora, (19) porque Osiris fue ahogado en sus aguas. Isis [y Neftis] buscaron, [le vieron y atendieron]. (20a) Horus habló a Isis y Neftis: ‘Deprisa, cogedle —‘ (21a) Isis y Neftis hablaron a Osiris: ‘Venimos, te tomamos —.’

(20b) — y le llevaron a (21b) la tierra. [Él accedió a los portales oscuros en la gloria de los señores de la eternidad]. — [Así Osiris heredó] la Tierra (22) en la fortaleza real, al norte de [la región a la que él había venido, y su hijo Horus se erigió como rey del Alto y Bajo Egipto, en el abrazo de su padre Osiris y de los dioses que están delante y detrás de él].(22,1)

(23)(23,1) Se construyó la fortaleza real [bajo el mandato de Geb —]. (24a) Geb habló a Thot: …… (25b-26b) [Geb] habló a Isis: … (27b) Isis hizo venir a [Horus y Seth]. (28b) Isis habló a Horus y Seth: ‘[Venid]… ‘ (29b) Isis habló a Horus y Seth: ‘Mantened la paz…..’ (30b) Isis habló a Horus y Seth: ‘La vida será placentera para vosotros cuando… ‘(31b) Isis habló a Horus y Seth: ‘Él es quien seca vuestras lágrimas… ‘

(48)(48,1) Los dioses que vinieron a la existencia de Ptah.(48,2)

(49a) Ptah que está sobre el Gran Trono,… quien creó a los dioses

(50a) Ptah-Nun,(50,1) el padre que [engendró] a Atum.(50,2)

(51a) Ptah-Naunet,(51,1) la madre que dio a luz a Atum.

(52a) Ptah el Grande que es el corazón y la lengua de la Enéada.(52,1)

(49b) Ptah… de quien nacieron los dioses

(50b) [Ptah]… de quien nacieron los dioses

(51b) [Ptah]…

(52b) [Ptah] … Nefertum en la nariz de Ra, todos los días.

(53) Allí tomó forma,(53,1) en el corazón [de Ptah],(53,2) y allí vino a la existencia, en la lengua [de Ptah],(53,3) algo en la forma de Atum,(53,4) porque Ptah es el Grande que infundió la vida a todos los dioses y a sus kas por medio del corazón en el que Horus tomó forma y por medio de la lengua en la que Thot tomó forma,… (54) como [una manifestación de Ptah].(54,1)

Así sucedió que el corazón y la lengua obtuvieron la supremacía sobre [todos] los miembros [del cuerpo] de acuerdo a la doctrina que él(54,2) está en cada uno de los cuerpos y cada una de las bocas(54,3) de cada uno de los dioses, de todos los hombres, de todo el ganado, de todos los seres que reptan y de todo lo que vive, pensando(54,4) lo que desea y decretando(54,5) todo aquello que anhela.

(55) Su Enéada(55,1) está ante él como dientes y labios.(55,2) [Ellos son] el semen y las manos de Atum, porque la Enéada de Atum vino a la existencia por medio de su semen y sus dedos.(55,3) La Enéada es, en verdad, los dientes y los labios en esa boca que pronunció el nombre de todas las cosas, de la que Shu y Tefnut surgieron, (56) y la que hizo nacer a la Enéada.

La vista de los ojos, la audición de los oídos, la respiración de la nariz, informan al corazón que es el que hace que todo conocimiento pueda manifestarse, y es la lengua la que pronuncia aquello que el corazón concibe. Así fue como nacieron todos los dioses y su Enéada se completó, porque cada palabra del dios vino a la existencia por medio de lo que el corazón pensaba y la lengua ordenaba.

(57) Así fue creado cada uno de los kas, y establecidos todos los hemsut,(57,1) aquellos que procuran todos los alimentos y provisiones, por medio de esta palabra.(57,2) [Así también se hace justicia] a quien hace lo que es deseado [y se castiga a] quien hace lo no deseado.(57,3) Así se da la vida a quien tiene paz y la muerte a aquel que tiene pecado. De esta forma se crearon todos los trabajos y todas las artes, la acción de las manos y el andar de las piernas, (58) así como el movimiento de cada uno de los miembros, de acuerdo a la orden concebida por el corazón y manifestada por medio de la lengua, y que produce todas las cosas.

Y de esta manera se dice de Ptah: ‘El que creó todo y dio la existencia a los dioses’. En verdad él es Ta-tenen,(58,1) quien hizo nacer a los dioses y del que surgió toda existencia: la comida, las provisiones, las ofrendas divinas, y todas las cosas buenas y hermosas. Así se reconoció y comprendió que su poder es superior al de cualquier otro dios y de esta forma Ptah se sintió satisfecho después de crear todas estas existencias y cada una de las divinas palabras.(58,2)

Él hizo nacer a los dioses [de las ciudades], fundó las ciudades y los nomos, colocó a los dioses en sus (60) santuarios, estableció sus ofrendas, dio origen a sus capillas, y creó sus cuerpos de la forma en que sus corazones los desearon.(60,1) Y así fue como los dioses entraron en sus cuerpos, (en la forma) de todas las maderas, de todas las piedras, de todo el barro,(60,2) y de todas las cosas que crecen sobre él(60,3) (61) y en las que residen sus manifestaciones.(61,1)

De esta manera todos los dioses fueron reunidos en él,(61,2) y también sus kas, satisfechos y unidos al Señor de las Dos Tierras.(61,3)

El granero(61,4) de Ta-tenen es el Gran Trono(61,5) que alegra el corazón de los dioses [que están] en la Casa de Ptah,(61,6) la señora de todo lo vivo,(61,7) por medio de la que se provee el sustento de las Dos Tierras, (62) debido a que Osiris estaba flotando en sus aguas. Isis y Neftis lo advirtieron, lo encontraron y se consternaron, pero Horus ordenó(62,1) a Isis y Neftis que tomaran el cuerpo de Osiris y evitasen que se hundiese.(62,2) (63) Ellas volvieron sus cabezas a tiempo(63,1) y le llevaron a la orilla. Así fue como él accedió a las Puertas Ocultas,(63,2) en la gloria de los Señores de la Eternidad,(63,3) en los pasos de Aquel que brilla en el Horizonte,(63,4) sobre los caminos de Ra, en el Gran Trono. (64) Él accedió a La Gran Casa y se reunió con los dioses de Ta-tenen,(64,1) Ptah, el señor de los Años.

Así Osiris entró en la tierra(64,2) en la Fortaleza Real, al norte de la tierra a la que había llegado. Su hijo Horus se alzó como rey del Alto Egipto y como rey del Bajo Egipto, en el abrazo de su padre Osiris y de los dioses que se encontraban delante y detrás de él.(64,3)


Notas:

(1) F. Junge: “Zur Fehldatierung der sog. Denkmals memphitischer Theologie o der Der Beitrag der ägyptischen Theologie zur Geistesgeschichte der Spätzeit”, MDAIK, vol. 29 (1973).

(1,1) En esta primera parte aparecen los cinco títulos del rey Shabako y uno de los más antiguos epítetos de Ptah ‘Sur de su Muro’ relacionado con el muro de la ciudad de Menfis.

(2,1) De principio a fin.

(2,2) En egipcio existían dos términos que traducimos normalmente por eternidad. Por una parte la eternidad lineal, entendida como infinito (Dyet) y por otro la cíclica (Neheh), la constante renovación, expresadas de forma muy clara en el Mito de la Vaca Celeste.

(2,3) Uno de los epítetos de Ptah. Ta-tenen era un dios primitivo que se asimiló a Ptah en Menfis, como Ptah-Tenen, o como Ptah-Tatenen a partir de la época ramésida. Su nombre significa ‘el suelo que se levanta’, o ‘la tierra que emerge’, y era la encarnación de la colina primordial.

(3,1) Esta sección se encuentra muy dañada. En ella se hace referencia a la unificación de las Dos Tierras bajo un único rey.

(6,1) A la Eneáda. Como se verá, a lo largo de todo el texto en las referencias a las teorías de Heliópolis o Hermópolis, a pesar de que Ptah es dios supremo no se descartan las otras cosmogonías, sino que se integran en su propia creación. En este caso la Eneáda heliopolitana aparece como una creación más del propio Ptah.

(7,1) Las columnas siguientes tratan de las disputas y posterior pacificación de Horus y Seth. Mientras existía el conflicto el orden universal no había sido establecido. Ptah actúa como juez y árbitro, quizás en su función de dios de la tierra y por tanto capacitado para asignar los reinados sobre ella. En el texto se observa que inicialmente Ptah divide el país entre Horus y Seth para más tarde, arrepentido, darle el dominio de las Dos Tierras a Horus, como primogenito y heredero suyo, momento en el que Las Dos Magas (las dos coronas) se sitúan sobre la cabeza de Horus. Así Horus adopta el papel de unificador y posteriormente cada uno de los reyes, en el momento de su coronación, lo asumen también, como Horus viviente. Ptah se dirige a los nueve dioses (la Eneáda) haciéndoles saber su decisión.

(8,1) Localidad cercana a Heracleópolis.

(9,1) Posiblemente cerca de Menfis.

(9,2) Cerca de El Cairo.

(10,1) Mientras que Seth acude a su lugar de nacimiento, Horus lo hace al lugar en el que flotaba su padre Osiris. Parece que el derecho a reinar de Seth viene dado por su origen, mientras que el de Horus le es concedido por ser el hijo de Osiris.

El término empleado aquí y anteriormente hace referencia, como se verá más abajo, al hundimiento en las aguas, más que al propio hecho de morir ahogado.

(12,1) ‘Le pareció mal.’

(12,2) i.e ‘le concedió las Dos Tierras’.

(12,3) Lit. ‘Su abridor del cuerpo’ una forma de designar al primogénito. Horus accede al trono como heredero legítimo, no como conquistador de las Dos Tierras.

(13,1) Y por tanto este nombramiento le concede el derecho a la sucesión.

(17,1) Asimilación del dios chacal Upuaut, ‘El Abridor de caminos’ con Horus, ‘El abridor del cuerpo’ citado anteriormente.

(14,1) Las Dos Grandes Magas era un epíteto de las coronas del Alto y Bajo Egipto.

(14,2) El nomo del Muro es el Muro Blanco, i.e. Menfis.

(15,1) Ahora se relata un ritual de unificación de las Dos Tierras y las plantas, símbolo del Alto y Bajo Egipto, se sitúan a la entrada de la Casa [templo] de Ptah.

(16,1) Las siguientes columnas están en muy mal estado de conservación y en ellas se hace una breve referencia al mito de Osiris.

(22,1)En el sentido ‘Antes y después que él’.

(23,1) Esta sección relata la construcción de la fortaleza real de Menfis, sede del gobierno. También aparecen referencias, de nuevo, a las contiendas entre Horus y Seth, aunque es imposible extraer conclusiones, dado su estado.

(48,1) Aquí comienza el relato propiamente de la teología menfita. En esta sección Ptah es declarado dios supremo y todos los dioses no son sino manifestaciones suyas.

(48,2) Bajo la manifestación de Ptah.

(50,1) Asociación con Nun, el abismo primordial, las aguas primigenias en las que se encontraba la semilla de la vida.

(50,2) Nueva integración en la cosmogonía menfita de las ideas de Heliópolis. Atum aparece aquí como dios creado por Ptah, frente a la idea de autocreado de los textos heliopolitanos.

(51,1) Contrapartida femenina de Nun. Ptah se asimila con Nun y Naunet, una pareja divina de la cosmogonía hermopolitana, de la Ogdóada.

(52,1) Como se describe más adelante, el corazón concibe (representa la voluntad) y la lengua crea por medio de la palabra.

(53,1) i.e. ‘vino a la existencia’

(53,2) El corazón representaba el conocimiento, la conciencia y era el responsable de los actos.

(53,3) La lengua era la encargada de llevar a cabo, por medio de la palabra, los deseos del corazón. Entre ambos daban origen a todas las cosas, que no existen si no tienen nombre. El nombre era uno de los elementos primordiales del ser humano, junto con el Ka, el Ba, el cuerpo y la sombra. Ni lo animado ni lo inanimado podía existir si carecía de nombre.

(53,4) o a imagen de Atum.

(54,1) Todos los dioses aparecen como manifestaciones del demiurgo. Otra posible traducción, dada por M. Lichteim en Ancient Egyptian Literature, Vol. 1, p. 54:

(53) Allí tomó forma, en el corazón, allí tomó forma, en la lengua, la manifestación de Atum. Porque el Grande es Ptah, quien [dio] la vida a todos los dioses y a sus kas por medio de su corazón y a través de su lengua, (54) en la que Horus había tomado forma como Ptah, en la que Thot había tomado forma como Ptah.

Alternativa:

(53) El corazón tomó forma en la forma de Atum, la lengua tomó forma en la forma de Atum. Es Ptah, el Grande, quien ha dado [vida] a todos los dioses y sus kas, por medio de su corazón y su lengua, (54) de la que Horus surgió como Ptah, de la que Thot surgió como Ptah.

(54,2) Como corazón o Ptah.

(54,3) Como lengua o como Ptah.

(54,4) Como corazón o como Ptah.

(54,5) Como lengua o como Ptah.

(55,1) De Ptah. Nuevamente se insite en el hecho de que la Eneáda es una creación de Ptah como se ha visto anteriormente en la columna (6).

(55,2) Bajo la apariencia de dientes y labios.

(55,3) Referencia al acto de la creación de la teoría de Heliópolis, a través de la masturbación de Atum.

(57,1) Los hemsut son los equivalentes femeninos de los kas.

(57,2) La palabra que concibió el corazón y que surgió de la lengua.

(57,3) i.e se recompensa al justo y castiga al que va contra el orden establecido.

(58,1) Lit. ‘La tierra emergida’ en referencia a la colina primordial, un antiguo concepto asimilado a Ptah.

(58,2) Podría tratarse de una referencia al término Maat o quizás las palabras con las que dio origen a todas las cosas.

(60,1) i.e. permitió que los dioses seleccionaran las formas en las que se representarían sus imágenes.

(60,2) i.e. ‘en la forma de todo tipo de madera, toda clase de piedra, y todo tipo de barro.’

(60,3) Todo lo que surge de Ptah, como Ta-tenen.

(61,1) ‘Sus existencias’, i.e. los dioses entraron en las estatuas hechas de cualquier materia.

(61,2) En Ptah. Nuevamente se hace referencia a que todos los dioses y sus kas son formas o manifestaciones del dios supremo Ptah.

(61,3) El rey. Aquí Ptah actúa en calidad de rey.

(61,4) Esta última sección establece Menfis como ciudad real y capital. En ella se relata que el cuerpo de Osiris llegó a la ciudad y entró en la Fortaleza Real, es decir fue enterrado en Menfis.

(61,5) i.e. Menfis.

(61,6) El templo de Ptah.

(61,7) Un epíteto del templo.

(62,1) En el mito de Osiris, Isis, de voluntad propia, busca y recoge el cadaver de su marido. Aquí, al igual que en los Textos de las Pirámides es Horus, su hijo, quien ordena la acción de Isis y Neftis, al igual que todo lo que concierne al bienestar de Osiris. Véase también la columna 20a para una referencia similar.

(62,2) O ‘ahogase’, pero he preferido emplear los términos ‘flotar y hundir’. En cualquier caso la referencia al hundimiento o ahogamiento de Osiris en el Nilo, que también aparece con cierta frecuencia en los Textos de las Pirámides, nos sugiere una clara analogía con el poder fertilizador de las aguas. Véase también la columna (11a).

(63,1) i.e. ‘actuaron a tiempo’

(63,2) ¿A la Duat?

(63,3) i.e. los difuntos.

(63,4) El sol. Al ritmo (al paso) del Sol.

(64,1) i.e. se integró en el séquito de Ptah.

(64,2) En el sentido de ‘Se hizo tierra’ que parece encajar mejor en el texto.

(64,3) ‘Antes y después que él’. Esta última frase sugiere una aceptación final de Horus como gobernante legítimo con el consenso de su padre Osiris y todos los dioses.


Bibliografía

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  • Wilson, J. A., ANET

La publicación de los textos jeroglíficos puede encontrarse entre otras publicaciones en: Breasted, J. H., The Philosophy of a Memphite Priest , ZÄS 39 (1901) y Sethe, K., Das “Denkmal memphitischer Theologie,”der Schabakostein des Britischen Museums, Unters. z. Gesch. u. Altertumskunde Ägyptens, Bd. 10, I. Leipzig, 1928; reimpreso, Hildesheim 1964.

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