Menfis

Nomos

Francisco López – Julio de 1998

Nombre moderno: Mit Rahina
Nombre clásico:
Menfis
Nombre egipcio:
Men Nefer, Tauy
Situación:
29º 51′ N  31º 15′ E 
Capital del Nomo:
I  del Bajo Egipto

Restos:

  • Coloso de Ramsés II
  • Esfinge de Alabastro

“Esto digo: mi corazón ha salido de mí en silencio y corre hacia el lugar que conoce. Ha partido hacia el sur para ver la ciudad de Menfis. ¡Ojalá pudiera estar con él ! Mientras tanto espero que retorne mi corazón y me cuente como es Menfis. Nada puedo hacer mientras mi alma no esté conmigo. Ven a mí Ptah, llévame a Menfis”. (Texto egipcio del 1300 a.C.)

Menfis, capital del nomo I del Bajo Egipto y de las Dos Tierras fue fundada en el 2900 a.C., según Heródoto, por Menes, quien realizó las obras de regulación del curso del Nilo, protegiendo la localidad con un dique,   y su sucesor Athothis fue quien levantó los palacios de la ciudad. El nombre proviene de la helenización de la voz egipcia Men-Nefer. La ciudad se llamaba, desde los tiempos de Menes, Anbu-hey (muro blanco), como término indicativo del papel de fortaleza rodeada de murallas situada estratégicamente. Realmente recibió diferentes nombres a lo largo de su historia, siendo conocida también como Hut-ka-Ptah (“el templo del Ka de Ptah”) , de donde provenía la voz Aigyptos dada por los griegos al país y posteriormente el término Egipto. En el Reino Medio se conocía como Anj-tauy (“la que une las 2 tierras”). Quizá sea este el término más adecuado para la ciudad, que tenía una gran importancia estratégica dada su posición de vigilancia de las Dos Tierras.

Menfis fue la capital de Egipto durante las primeras dinastías, hasta el reinado de Seneferu quien la trasladó a la llanura de Guiza. Los faraones de la V dinastía aproximaron su residencia de nuevo a Menfis, que volvió a ser la capital con el reinado de Pepi I en la VI dinastía. En el I periodo Intermedio la ciudad perdió la capital pero pudo mantener su importancia gracias a su situación. Durante el Reino Medio los primeros  reyes tebanos trasladaron su residencia cerca de Meidum, pero Menfis se había convertido en una ciudad importante que le permitió evitar la decadencia. Los reyes tebanos del Reino Nuevo trasladaron la capital a Tebas y los faraones de la XVIII dinastía hicieron grandes esfuerzos por devolver a Menfis su importancia. La ciudad renació con el reinado de Ramses II y Merenptah y los faraones ramesidas mantuvieron su esplendor. Se convirtió en un centro cosmopolita comparable a Alejandría, símbolo de Egipto. Contaba con barrios y reservados para el comercio extranjero. Se mantuvo como capital religiosa hasta el reinado de Ptolomeo V Epífanes, pero su decadencia comenzó con la construcción de Alejandría en el 332 a. C.

Desgraciadamente en la actualidad no existen restos que permitan siquiera imaginar la importancia de que gozó. Los únicos momumentos que se conservan son:

El coloso de Ramses II, realizado en piedra silícea con una altura original de 13 metros. Actualemente el coloso ha perdido la parte inferior de las piernas, por lo que ha quedado reducido a 10.3 metros. El nombre del faraón aparece grabado en el pectoral, la hebilla del cinturón y en el hombro derecho.

Una esfinge de alabastro de 4.25 metros de altura y 8 de longitud quizás de Amenhotep II, con un peso aproximado de 80 toneladas. La esfinge originalmente flanqueaba la entrada sur del Templo de Ptah.

Las salas de momificación de los toros del Serapeum, en las que se conserva una mesa de momificación de la XXVI dinastía.

Existía otro coloso realizado en granito rosa encontrado cerca del anterior que actualmente se encuentra en la plaza de la estación central de El Cairo.

Información turística: Existen programas de agencias de tierra que llevan a ver Saqqara y Menfis por 45$. También se puede ir en taxi aprovechando el viaje a Saqqara. Los más destacable es la esfinge de alabastro y el coloso de Ramses II.

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