La Letanía de Ra – Introducción

Enrique Fernández de Córdova – enero de 2003

[Introducción] [Localización] [Descripción] [Traducción]
[Bibliografía]

Conocida desde el Reino Nuevo, la Letanía de Ra es una composición religiosa de las más relevantes. A pesar de estar inscrita en tumbas reales, no podemos considerarla, como otras composiciones de la misma época, como un libro del Más Allá, o una guía de caminos que cruzan ese mundo oscuro, si bien es indudable la estrecha relación con estos textos típicos de la época. Se trata de una enumeración de las formas o manifestaciones de Ra, a través de diferentes nombres. Pero además intenta establecer una vinculación directa entre el rey difunto y el propio dios y su ba, objetivo primordial en esta clase de textos del Reino Nuevo.

Figuras 27,29,31,33,35 y 37 Cámara del sarcófago de la trumba de Thutmose III (KV 34) Foto: Francisco López

Figuras 27,29,31,33,35 y 37 Cámara del sarcófago de la trumba de Thutmose III (KV 34)
Foto: Francisco López

La Letanía de Ra fue una composición especial que, por lo menos en parte, aparece ya grabada en las paredes de la tumba de Thutmose III y en la de su visir, Useramón; extractos estos que evidentemente están relacionados el uno con el otro. Aunque los conjuntos de figuras de la ” Gran Letanía ” aparecen también en ambas tumbas, no van acompañados de ningún texto.

Realmente la primera aparición de la composición completa, aunque con algunas omisiones y sin textos, se encuentra en la cubierta dedicada por Amenhotep II a su padre, Thutmose III. Curiosamente, el texto desaparece hasta el reinado de Sethy I, en cuya tumba encontramos por primera vez cada una de las figuras relacionada con sus títulos. Luego, el libro se convierte en un realce estándar de los dos primeros corredores de las tumbas reales, destacando así su importancia. Sin embargo, Ramsés VI no grabó el texto en su tumba, y Ramsés IX y su sucesor, Ramsés X sólo incluyeron algunos extractos en sus hipogeos.

Por lo general, las representaciones se reservaban para el segundo corredor, mientras que el texto se grababa en el primero, si bien en algunas ocasiones penetraba también en el segundo. En las tumbas de Sethy I y de Ramsés II, todos los jeroglíficos están orientados hacia el interior, mientras que en la de Merneptah uniformemente miran hacia la derecha, de forma que todas las columnas del texto aparecen invertidas. En el último período, también encontramos las representaciones del texto en tumbas no reales, como las de Mentuemhet, Petamenophis e Ibi.

Fuera de las tumbas, aparecen partes de las figuras en las decoraciones encargadas por Merneptah en el Osireión de Seti I en Abidos, junto con una secuencia completa en el templo construido por Ramsés II en esa misma localidad. En época tardía, se reprodujeron en pinturas de algunos templos, como el edificio de Taharqa y la capilla de Hakoris en Karnak, así como extractos en el Nilómetro de Roda.

Ciertos pasajes del texto fueron adoptados para el Libro de los Muertos. Durante la XVIII dinastía, los extractos de la composición se emplearon como encantamiento 127 (comenzando con el manuscrito de Maiherperi que data del reinado de Amenhotep II), y como el encantamiento 180 en la dinastía XIX temprana, empezando con el sarcófago de Sethy I. El capítulo 127, se dirige a los “dioses en las cavernas” asociándolos entonces con los guardianes de las puertas del Más Allá. Aquí, también encontramos la única mención del lugar de la aniquilación en el Libro de los muertos.

Más adelante, también encontramos el encantamiento 127 en las tumba de Ramsés IV y de Ramsés VI. El Capítulo 180, que comienza con el verso central, ” Es Ra, el que descansa en Osiris “, está atestiguado en el sarcófago de Sethy I y en parte en el Osireión. Además, también se encuentra en la tumba de un funcionario (TT3) y en un papiro del final de la XVIII dinastía y principio de la XIX (Qenna, Neferrenpet, Louvre 3073). Es importante mencionar que las descripciones tan familiares de Ra-Osiris con cabeza de carnero encontradas tanto en la tumba de Nefertari como en otras de la XIX dinastía, son una parte del Libro de los Muertos y no de la propia Letanía de Ra.

Fue Richard Pococke quien publicó una descripción muy temprana de la Letanía de Ra, en concreto del texto de la tumba de Ramsés IV. Ya en 1869, Edouard Naville investigó el texto en las tumbas de Sethy I y Ramsés IV, publicando una traducción al francés en 1875. Un año después el mismo Naville publicaría la primera traducción inglesa. Tras esto, y durante casi un siglo, estas traducciones se convirtieron en el estándar para el estudio del texto, a pesar de que en 1936 Hermann Grapow ya había publicado un documento sobre el texto y las representaciones.

En 1964, Alexandre Piankoff realizó una nueva publicación de la composición, pero sin incluir el texto jeroglífico, aunque si fotografía de varias tumbas, enmtre las que se encontraban las de Sethy I, Sethy II y la de Thutmose III. El último trabajo completo, fue realizado por Erik Hornung, que incluyó todas las versiones del Reino Nuevo en un volumen editado en 1975.

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